Esmeralda

A 2600 metros


En el corazón de la Sierra, a 2600 metros de altura, donde nace el río Maitena encontré estas flores al borde de uno de los múltiples arroyos que manan por todas partes.

Los chopos en el campo de mayo



El campo está verde como hace tiempo que no lo veía. Esta estampa está tomada en un punto cercano al puerto de las Pedrizas, entre Málaga y Granada.

Lejanos recuerdos

Con las calurosas temperaturas de estos días, imágenes como la presente se pierden en nuestra memoria y empiezan a ser un recuerdo lejano del invierno que hemos superado. Pero nunca está de más rescatarlas, aunque sólo sea por refrescar nuestros ánimos ante el verano que se nos viene encima.

Asio otus

Que es su nombre científico, siendo su nombre vulgar el de Búho chico. Tuve la suerte de poder fotografiar esta bellísima rapaz nocturna gracias a la ayuda de mi tío Eduardo que desde hacía un tiempo lo había observado en el bosquete que posee dentro del jardín de su casa, muy cerquita de la sierra de Obeilar. Al parecer había anidado en uno de los árboles y por eso con cierta frecuencia se dejaba ver. El sábado por la mañana estuvimos tratando de localizarlo en su posadero habitual y aunque nos llevó más de una hora dar con él, al final lo conseguimos y pudimos sacarle este retrato (el único lo suficientemente cerca, a foco y sin ramas que pude hacerle). Deseché cientos de fotos debido a la falta de luz debajo de los árboles y por disparar a pulso con una focal de 400 mm, pero así es la fotografía... Menos mal que al menos pude salvar esta foto.

Macro-extremo

Esta es la cabeza de un díptero minúsculo, de apenas 3 mm de longitud, fotografiada a una ampliación de 5x (cinco veces el tamaño real). A estas ampliaciones es muy complicado obtener buenas imágenes y para colmo no hay casi profundidad de campo para sacar al sujeto entero a foco. Eso sí, la foto que sale bien es bastante espectacular, sobre con los insectos.

Un pacto en la montaña

En lo más alto del Veleta, cuando me disponía a tomar mi refrigerio para recuperar fuerzas después de la subida, este curioso pajarillo (acentor alpino) se acercó hasta a mí para proponerme un pacto: una pose fotográfica a cambio de unas migajas de mis barritas energéticas de muesley... Creo que fui yo el que salió ganando con el trato porque le saqué un buen puñado de fotos, quizás más de las merecidas para la comida que se llevo.

Camino del Veleta (Final)

Y finalmente, esta última del picacho y del corral del Veleta, que como podéis ver está a tope de nieve.

Camino del Veleta (III)

Y esta otra del picacho entre nubes...

Camino del Veleta (II)

... También me regaló esta otra de los primeros rayos de sol sobre el paredón norte del picacho.

Camino del Veleta (I)

El pasado lunes 30 de abril, mientras subía por la mañana temprano camino del picacho del Veleta, un bonito amanecer me regaló esta imagen del Mojón del Trigo con su antiguo refugio de montaña... No fue la única imagen que me regaló aquella mañana...

Romería de la Virgen de la Estrella



Que no se puede negar que estamos de romería los trajes y los caballos, la sensación de alegría y un colorido sin cuento, que ni siquiera la cámara ha sido útil a tal fin. Se me ha escapado el precioso cielo azul con cirros.

Los toros enla dehesa


Una dehesa andaluza cuajada en verde por las lluvias de los últimos días nos ofrecia esa pacífica imagen de los toros sesteando. Camino de Navas de San Juan.

Caballos amigos


La placidez del día y el contraste de colores me llamó la atención y dirigí la cámara a estos nobles animales.

Glicinia

Leo, al oirnos hablar de estas preciosas flores azules, Ben nos ha enviado las que cubrenla fachada de su casa. Indudablemente nos va a costar trabajo alcanzar una superficie de esas dimensiones. Enhorabuena al cuidador y fotógrafo.

Más pueblos blancos


Me quedan dos imágenes de pueblos blancos; los subo seguidos tal y como se visitan: se trata de una ruta que los recorre y realmente vale la pena. Esta vez se trata de Setenil.