Posted on lunes, 26 de marzo de 2007
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Se alegra uno y se le ilumina la sonrisa de la cara, cuando al subir a muchas de las cumbres de nuestras sierras se encuentra con estos pequeños testigos de nuestras raíces culturales y religiosas. Son los testimonios de hombres y mujeres que a lo largo de los años han puesto sus esperanzas mirando al Cielo, encomendándose y encomendando a través de su Fe y oración, sus penurias, familias, trabajos, dolores y enfermedades, alegrías y sufrimientos, a Aquel que sólo puede darnos el consuelo que necesitamos y la solución definitiva al dilema de nuestras existencias.
A pesar del empeño que ponen algunos en borrar las raíces de nuestra propia cultura, estos testigos mudos, coronando las cumbres de muchas de nuestras sierras, se alzan para recordarnos que somos cristianos y que eso no se puede evitar ni se debe disimular.
Testimonies of Christianity. When you find such Christian signs like this one on top of our ridges and mountains, you can't help becoming glad. We can't forget that among the roots and the cradle of our Europe is Christendom: we have a Father in heaven who looks after us and is close to what we mind: at the point of the fact that every single hair of your head is counted.