Tarde de septiembre

Ayer decidí salir a pedalear un rato, previsto que iba a tener un arduo fin de semana. Probé una ruta inusual y me encontré con esta panorámica de la vega: el maíz tostado a la luz menguante del atardecer me hizo detener. La fotografía no es lo mío, el móvil no es una buena cámara y la foto no hace justicia a lo que fue; pero ahí está, un pedazo de serenidad a la vuelta de la esquina de tanta convulsión: justo detrás corre la prisa, el metal, el ruído y el cemento de la circunvalación y la ciudad.

1 comentarios:

Juan Ángel Brage dijo...

Buenísima fotografía. Y si el paseo fue para ir a jugar al fútbol en Chauchina y regresar con el partido ganado, se entiende que te fijases a la ida y no a la vuelta.