Una fuente de El Retiro


El domingo en un breve paseo por la feria del libro de Madrid, encontré esta fuente. Me llamó la atención el esfuerzo del chorro para vencer la fuerza de la gravedad y como se movían las olas que se iban formando al caer el agua. En su traslación rebotaban en los bordes de mármol claro y volvían al centro, como si no pudieran escapar, presas de una atracción fatal y deliciosa.

2 comentarios:

oriolmad dijo...

Parece oro líquido

Leo Cabrera dijo...

Es relajante contemplar el movimiento del agua. También me gusta el color.